La cámara de los tapices
La
cámara de los tapices - (Walter Scott)
Corto de café: Un encuentro entre viejos amigos.
Pesadillas en la noche
"Hacia
el final de la guerra de América, cuando los oficiales del ejército del lord
Cornwallis que capituló en Yorktown, y otros que habían caído prisioneros
durante aquella controvertida y desventurada contienda, regresaban a su patria
para contar sus aventuras y reponerse de sus fatigas, había entre ellos un
oficial general a quien la señorita S. dio el nombre de Browne, aunque solo,
según entendí, para evitar el inconveniente de presentar un agente sin nombre
en el relato. Era un oficial de mérito, así como un caballero de elevada
consideración por su linaje y sus dotes."
Introductio:
Iré
directamente al grano para no perder el tiempo en circunloquios que no llevan a
ninguna parte. El relato, del cual esperaba más, es malo, pero malo de
solemnidad, una historia que en su tiempo hubiera provocado miedo, pero si lo
trasladamos a nuestra época es de una tremenda pacatería, por muy romántico que
sea el relato, (Bécquer con diferencia es mucho mejor, pero con una
diferencia estratosférica) además, cada párrafo leído era una losa encima de mí ya maltratado cuerpo, de por sí bastante jodido (con perdón debido a mí
discapacidad), porque el autor se pierde en aburridas descripciones,
acompañadas de simplezas bastante aburridas que te pierden en la nada del
espacio, que de momento, nos rodea.
Scriptum:
Atmósferas oscuras, espíritus que aparecen en
las frías noches inglesas, ya que no hay mansión ni castillo en Inglaterra que
no tenga su fantasma -en eso, nuestras góticas tenebrosas favoritas son
una verdadera referencia - y, su correspondiente leyenda
familiar, en un conglomerado muy mal escrito (para mi gusto), que me ha hecho
un gurullo de narices en el estómago.
No me importa la época en que haya sido
escrito, eso es lo de menos, sin embargo vuelvo a repetir lo mismo, la
experiencia nocturna del protagonista, (para nada aterradora), ya que es un
valiente de tres al cuarto, no es tanto como parece o como el autor nos quiere
hacer ver. Una valentía militar que el narrador no posee (podemos decir sin
miedo a equivocarnos que tirando a cobardía), y que pone a prueba al conocido
general Browne, consiguiendo desquiciarle los nervios, huyendo como alma que
lleva el diablo de la a reconocida y noble mansión, el castillo de su conocido
amigo.
Todos hemos tenido pesadillas, todos hemos
tenido malos sueños o pasado una mala noche, pero esa cámara de los tapices se
ha quedado en una mala historia, anodina y simple, que no es digna de ser
contada en una lluviosa y fría noche de invierno ante el calor de una buena
chimenea, donde M.R. James se sentiría decepcionado. ¿Qué diría Mr. Sheridan Le Fanu al respecto?
En fin, creo que esta reseña no va a gustar a
más de uno, pero he querido ser sincero conmigo mismo, mientras tanto, Ivanhoe
puede esperar. Repito que, el cuento pudiera resultar escalofriante en su
época, pero ahora... ni es gótico, ni oscuro y mucho menos misterioso, yo por
la noche también veo sombras en la oscuridad de mi habitación, y sin embargo,
no me acojono de miedo y, en caso de tenerlo, me aguanto, no huyo corriendo de
mis aposentos a las primeras de cambio.
"Antes de que pudiera descorrer las cortinas para ver
qué ocurría, la figura de una mujer pequeña pasó entre la cama y el fuego.
La espalda de aquella forma me daba la cara, y pude observar por los hombros y
el cuello que era una anciana cuyo vestido era una bata de anticuado corte que,
según creo, las damas llaman sacque; es decir, una especie de traje
completamente suelto por el cuerpo pero fruncido en amplios pliegues sobre el
cuello y los hombros, que caen hasta el suelo y terminan en una especie de cola."
Ultílogo:
Este relato forma parte de los llamados Keepsake
Stories, me explico, son una colección de relatos de este autor, al cual
estamos reseñando, que son una serie de tres relatos góticos, que fueron
publicados en 'The Keepsake', un conocido anuario británico, aficionado al
misterio y terror gótico. Estos tres relatos fueron: 'La muerte del
bufón terrateniente', 'El espejo de la tía Margaret', y la ya
mencionada 'La cámara de los tapices', en resumidas cuentas,
estos relatos están considerados como clásicos menores, aunque yo,
personalmente dudo de estas consideraciones, porque aunque este cuento en
cuestión no me haya gustado tengo que decir que... cuando dicen que algo es
menor normalmente están equivocados.





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