Él
Él – (H.P. Lovecraft)
Corto de café: Una noche de insomnio.
La oscuridad
convoca a los espectros
“Lo
vi en una noche de insomnio en que caminaba desesperadamente para salvar mi
alma y mi visión”.
Introductio:
Hay relatos que no nos dejan indiferentes, hay otros
de los cuales no nos enteramos de nada y, algunos -siempre tenemos la suerte
de las excepciones- que esconden mucho más de lo que pensamos. No estamos
hablando de espíritus, tinieblas y sombras ocultas, que también las hay y, hay que
tener mucho cuidado con ellas, sino más bien de algo que aquí os vamos a
mostrar, tranquilos, no será una extraña maldición, ni ninguna clase de magia
oscura.
Argumentum:
El relato ocurre en la parte más oscura, siniestra y
secreta de la ciudad de Nueva York, mucho tiempo antes de que fuera nombrada capital
del mundo. ¿Sabéis por qué Lovecraft escribió esta historia? Rechazaba a la
gran ciudad debido a un matrimonio fallido con Sonia Greene, lo que le creó una
profunda aversión a la futura ciudad de los rascacielos, que muestra muy bien
en esta narración.
“Lo
que queremos, podemos crearlo a nuestro alrededor; y lo que no queremos podemos
disiparlo”.
El
genio de Providence, en un relato que lamento decir no es de mis favoritos nos muestra
una parte de ese horror cósmico al que tanto nos tiene acostumbrados, donde
narra su encuentro con un hechicero misterioso, inmortal para más señas, que
vive en una vetusta casa señorial, perdida entre los tiempos de los tiempos, en
una lectura que yo considero lenta, cansina, en un mundo onírico, que no me ha
llamado la atención.
“A
aquella débil claridad vi que nos encontrábamos en una espaciosa biblioteca
bien amueblada y con paneles, de la primera mitad del S.XVIII”.
Ultílogo:
El
tiempo, viajar en el tiempo siempre nos ha atraído, pero esto puede traer sus
consecuencias, y la verdad que en la mayoría de las veces el resultado no es el
que esperábamos, porque cuando lo conoces es mejor callarlo, o como sucede en
el relato de Lovecraft, olvidarlo.
“Nunca
intenté regresar a aquellos tenebrosos laberintos, ni indicaría a ningún hombre
cuerdo el camino aunque pudiera”.
Una
escondida autobiografía que no debemos pasar por alto, un tiempo que en ocasiones
es atemporal, donde desde una ventana tendrás visiones del pasado, un pasado
que no es nada apetecible, algo que está muy relacionado con los habitantes de
esa ciudad que detesta, que es Nueva York.




Comentarios
Publicar un comentario