Adriana
Adriana – (Emilia Pardo Bazán)
Corto de café: Una muerte prematura.
Un
mono en casa
“Dejé caer el periódico, exclamando con sorpresa dolorosa:
¡Pero esa pobre Adriana! Morirse así, del corazón, casi de repente… ¡Nadie estaba enterado que padeciese esa enfermedad!
Breve introductio:
Adriana es
una joven madre perteneciente a la sociedad de alto copete madrileño, y su
muerte prematura se convierte en los ‘dimes y diretes’ de esa esfera social en
la que se mueve, pues todos están interesados en saber cuáles son las
verdaderas causas de la misma.
Argumentum:
Adriana
se ha casado con un joven bien situado y tienen a un deseado retoño al que
colman de atenciones, quizás demasiadas, siendo el centro de atención de la
familia y amigos de la conocida cuna capitalina, hasta tal punto que un día le
regalan un revoltoso mono, que se convierte de la noche a la mañana en el bien
más preciado del pequeño niño, pero como suele suceder en estos casos llega un
suceso imprevisto, que causa un gran disgusto a la joven madre.
Post scriptum:
Doña Emilia nos sigue reflejando -y denunciando- la sociedad de su tiempo, donde
unas élites disfrutan de todo (inmensa minoría) mientras que el resto de la
‘plebe’ tenían que atarse los machos. Unos niños mimados en exceso que tenían
de todo, mientras que otros, como sucede en el caso de “El tranvía”
tenían todo tipo de carencias, donde en muchas ocasiones no disponían de
lo mínimo, porque ser feliz, en especial en ciertas etapas de la vida cuesta, y
las vivencias quedan grabadas para siempre en nuestra memoria.
Ultílogo:
En
estos dos primeros relatos de el libro -estamos hablando de ‘El tranvía’-
Pardo Bazán nos ha llevado a los dos extremos de la sociedad en un viaje muy
visual. Las necesidades de una familia monoparental muy pobre, como es el caso
del primer relato, que da título al libro, y a una que no le falta de nada, que
disponen de todos los lujos de su tiempo al alcance de la mano, como hemos
visto en el caso de ‘Adriana’.
Una autora
que defendió los derechos de la mujer, y en “Adriana” nos muestra la
muerte repentina, algo que dejó anonadadas a sus amistades.
Personalis
sententia:
No es de lo mejor que tiene doña Emilia, porque si hemos de ser sinceros el cuento es algo ‘flojeras’, y casi podemos entrever el final del mismo, no que Adriana muera, eso ya se sabe desde el principio, sino más bien como van a finalizar los acontecimientos, en un relato donde la desesperación está pidiendo su debido espacio.





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