Cóndor y cronopio
Cóndor y cronopio – (Julio Cortázar)
Minicuentos (43): Un altivo personaje.
El cronopio acorralado
Hoy,
vamos a continuar con una de las historias, en este caso minicuento, que
aparece en el libro de Cortázar “Historias de cronopios y famas”, donde nos
gustaría resaltar este relato surrealista del gran autor y cuentista argentino,
que fue publicado en el año 1962, que transliteramos en estas silenciosas líneas
que de vez en cuando leéis.
Un
diálogo absurdo entre dos personajes, un altivo cóndor, que se queda con las
ganas de picotear a su contrincante y, un reflexivo cronopio, que no quiere
problemas, sabiendo de antemano por dónde van a ir los tiros.
Un cóndor cae como un rayo sobre un cronopio que pasa por
Tinogasta, lo acorrala contra una pared de granito, y dice con gran petulancia,
a saber:
Cóndor. —Atrévete a
afirmar que no soy hermoso.
Cronopio. —Usted es el
pájaro más hermoso que he visto nunca.
Cóndor. —Más todavía.
Cronopio. —Usted es más
hermoso que el ave del paraíso.
Cóndor. —Atrévete a
decir que no vuelo alto.
Cronopio. —Usted vuela
a alturas vertiginosas, y es por completo supersónico y estratosférico.
Cóndor. —Atrévete a
decir que huelo mal.
Cronopio. —Usted huele
mejor que un litro entero de colonia Jean-Marie Farina.
Cóndor. —Mierda de
tipo. No deja ni un claro donde sacudirle un picotazo.




Comentarios
Publicar un comentario