La extraña floración de la orquídea
La extraña floración de la orquídea
– (H.G. Wells)
Corto de café: Las orquídeas encierran algo más que
belleza.
Un
hombre tranquilo y solitario
“La
compra de orquídeas siempre tiene algo de especulación. Ante uno se encuentra
un marchito trozo de tejido marrón y, por lo demás, debe confiar en su propio
criterio, o en el del subastador, o en su buena estrella, según sean sus
inclinaciones. La planta puede estar moribunda o muerta; o puede resultar una
adquisición respetable”.
Esta entrada no va a
contener spoilers.
Introductio:
Un
hombre tranquilo, solitario y solterón para más señas, personaje que parece
llevar una vida bastante aburrida, que vive en compañía de su ama de llaves,
que además es su prima, tiene una única pasión (cada loco con su tema), las
orquídeas. No le importa la rutina, al contrario, parece agradable, sintiéndose
como pez en el agua con la misma, y al cuidado de sus queridas plantas se
siente feliz, muy feliz, hasta que un día, decide acercarse al mercado del pueblo
cercano para adquirir una extraña planta, posiblemente una orquídea, con la que
pretende que se convierta en la más bonita del invernadero, pero cuidado,
detrás de esa exótica y curiosa belleza -una rara peculiaridad del labellum-,
con un embriagante perfume, viene acompañada de una peligrosa leyenda, porque
viene abrazada de algo siniestro, violento, que nunca logra abandonar, que la
puede hacer incluso mortal, pero el alma cándida de Winter-Wedderburn ignora o
quiere ignorar por completo, pues se ha enamorado completamente de la planta.
“Nunca
me pasa nada —observó al cabo de un momento, comenzando a pensar en voz alta—.
Me pregunto por qué. A otros les suceden muchas cosas. Ahí está Harvey, sin ir
más lejos: la semana pasada, el lunes encontró seis peniques; el miércoles,
todos sus pollos tenían vértigo; el viernes, su prima regresó de Australia; y
el sábado se rompió el tobillo. ¡Qué torbellino de acontecimientos comparado
conmigo!”
Ultílogo:
Si
nos animamos a leer este relato, Wells nos llevará de la mano hacia un mundo
intrigante, donde un hombre anodino, para nada indolente, carente de emociones
(salvo para sus queridas plantas), verá como la muerte merodeará su vida por
intentar acabar -aunque solo sea por unos instantes-, con la gris
monotonía, que una mañana le llenó de hastío, al no poder desprenderse de la
misma, y gracias a una sutil, bella e inocente orquídea, de esas que engañan a
primera vista, se la armará de narices, y ella (me estoy refiriendo a la
orquídea) viendo los favores prestados, le marcará un ritmo de vida diferente
al que estaba acostumbrado, algo que iremos conociendo a medida que avanzamos
en este naturalista y florido relato.
Si estás interesado en leer este
relato, lo encontrarás en los siguientes enlaces: https://lecturia.org/cuentos-y-relatos/h-g-wells-la-floracion-de-la-extrana-orquidea/25658/
https://ciudadseva.com/texto/la-floracion-de-la-extrana-orquidea/




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