Del más allá

 


Del más allá – (H.P. Lovecraft)

 


Corto de café: Hay cosas que son incomprensibles para el ojo humano.


 

Extraños seres vivientes

 

Posiblemente esta entrada pueda contener spoilers.

 

  “El cambio que se había producido en mi mejor amigo, Crawford Tillinghast, era terrible. No le había vuelto a ver desde aquel día, dos meses y medio antes, en que me dijo hacia qué meta se dirigían sus investigaciones físicas y metafísicas…”

 

Scriptum:

  Lovecraft no deja indiferente a nadie, pero de este relato comentan que es tosco, vamos que es rústico, basto -un autor no puede mantener siempre el mismo nivel, tanto técnico como imaginativo-, aunque yo, opino lo contrario, pienso que encaja perfectamente en ese universo cósmico, lleno de un terror a lo desconocido, que acompaña bien de la mano a instantáneas incomprensibles, tan particulares en su mundo, y a mí me gusta, que le vamos a hacer.

  “Siempre he creído que esos mundos extraños e inaccesibles existen a nuestros pies, y ahora creo que he encontrado la manera de romper las barreras”.

 

 Allí nos presentará a un protagonista que nos comenta los experimentos y tragedia de un hombre, amigo suyo y apellidado Tillinghast, que se le fue la mano (creo que bastante) con sus experimentos, un aparato electrónico que, mediante una serie de ondas estimula la glándula pineal, donde observará los planos que hay en el denominado ‘más allá’, esos espacios transversales que no vemos, ni contemplamos, pero que para el investigador siempre están muy presentes. En ellos viven, transitan y nos observan unos extraños seres, que son imperceptibles al ojo humano, de formas horribles e inexplicables. ¿No es este el más puro Lovecraft?

  “Veremos aquello por lo que los perros aúllan en la oscuridad, y aquello por lo que los gatos aguzan el oído después de medianoche. Veremos estas cosas y otras que ninguna criatura que respire ha visto todavía”.               

 

Ultílogo:

  Si traspasamos el umbral y nos trasladamos física o mentalmente hacia el otro lado. ¿Qué puede pasar? Tranquilos, no hay problema alguno, la dichosa máquina del amigo de Lovecraft puede funcionar en ambos sentidos, tu les ves a ellos y… ellos también te pueden ver a ti, siendo muy probable que, estos entes, por denominarles de alguna manera, sean los culpables de acabar con la vida de los sirvientes que trabajaban en la casa de Tillinghast, por tanto tenemos que tener claro que no son nada amistosos, así que, ten mucho cuidado con las amistades que frecuentas, y el final, el final como siempre es muy lovecraftiano.

  “¿Los ves? ¿Los ves? ¿Ves las cosas que flotan y se mueven a tu alrededor y a través de ti en cada momento de tu vida? ¿Ves las criaturas que forman lo que los hombres llaman aire puro y el cielo azul? ¿No he logrado romper la barrera; no te he mostrado mundos que ningún otro hombre vivo ha visto?”


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