Se mondaba los dientes
Se
mondaba los dientes – (Max Aub)
Minicuentos (41): Algo muy español.
Un crimen
muy premeditado
Entradilla:
Hay
tópicos típicos y típicos tópicos. Claro está que en España tenemos los
nuestros, y a mucha honra, uno de ellos es el palillo en la boca, sobre todo después
de comer, un arte como otro cualquiera, pero que muchos de nuestros paisanos
son verdaderos especialistas, dignos de un máster universitario. El
mondadientes, escarbadientes, limpiadientes o como queramos llamarlo forma
parte de nuestro día a día.
Visto
lo visto, tras esta breve introducción, este singular instrumento me ha hecho
recordar un relato corto de nuestro inolvidable Max Aub, y que aparece en sus “Crímenes ejemplares”, que os dejo a continuación por si alguno de vosotros quiere
leerlo, un humor negro a tutiplén que puede haceros echar alguna que otra risa,
que buena falta nos hace en estos tiempos bélicos que corremos.
“Se
mondaba los dientes”
Se
mondaba los dientes como si no supiese hacer otra cosa. Dejaba el palillo al
lado del plato para, tan pronto como dejaba de masticar, volver al hurgo. Horas
y horas, de arriba a abajo, de abajo a arriba, de derecha a izquierda, de
izquierda a derecha, de adelante para atrás, de atrás para adelante.
Levantándose el labio superior, leporinándose, enseñando sus incisivos —uno
tras otro— amarillentos; bajándose el inferior hasta la encía carcomida: hasta
que le sangró; un poco nada más. Le transformé la biznaga en bayoneta,
clavándosela hasta los nudillos.
Se
atragantó hasta el juicio final. No temo verle entonces la cara. Lo gorrino
quita lo valiente.




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