El libro
El libro – (H.P.
Lovecraft)
Corto de café: Cuando el
terror está en el interior de unas páginas.
Mis
recuerdos son confusos
“Recuerdo
cuando lo encontré, en un lugar poco iluminado, cerca de un río negro y
contaminado, donde siempre hay neblina”.
Scriptum:
Nuevamente
nos hemos dejado envolver por el cósmico terror lovecraftiano, y escondidas en
algún lugar de la lejana Arkhan, nos aturden las sombras (tal vez los
espíritus malignos que conviven en la mente de Lovecraft), con las que nos
encontramos, siempre frías y siniestras, helados horrores que acarician nuestro
cuerpo, llenándonos de pavor. Las sombras no se van, siguen acechándonos tras
la puerta, esperando de forma paciente a que pasemos, pero hay una cosa muy
clara, en estas circunstancias uno nunca debe de estar solo, porque los sueños fantásticos se introducirán en nuestro pobre y maltrecho cuerpo, y cuando nos
vean los perros guardianes, huirán de nosotros de forma pavorosa, al contemplar
el rictus monstruoso de nuestras faces.
Ultílogo:
Cada
uno se ‘sumerge’ donde quiere y le da la santa gana, pero hacerlo con un
ejemplar del libro del que es propietario Lovecraft, puede ser muy, muy
peligroso, sobre todo para nuestra salud mental (la mía ya está bastante
jodida), encontrándonos en un mundo sin límites del cual no podremos salir, muy
al estilo de la locura poética de Panero (hijo). No esperes maravillas del
relato, ahora bien, voy ha aclarar un último asunto. Es bastante probable que
nuestro tétrico amigo te tienda la mano para llevarte hacia lo inimaginable. Se
bienvenido a la peor de tus pesadillas, y de estas, no hay despertar alguno.





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