Mi hermana Antonia
Mi hermana Antonia – (Valle-Inclán)
Corto de café: Las figuras espectrales rondan por
Santiago de Galicia.
Recuerdos
de la infancia
“Una
tarde, mi hermana Antonia me tomó de la mano para llevarme a la catedral.
Antonia tenía muchos años más que yo: Era alta y pálida, con los ojos negros y
la sonrisa un poco triste. Murió siendo yo niño. ¡Pero cómo recuerdo su voz y
su sonrisa y el hielo de su mano cuando me llevaba por las tardes a la
catedral!”
Introductio:
Me hubiera gustado mucho salir de juerga con don Ramón,
y una vez, bien entrada la noche, hartos de vino, que fue servido por hermosas
mesoneras bien conocedoras del oficio, sabiendo dar a sus sedientos clientes
este sabroso elixir a su debido momento, ya entrada la noche, regresar a casa
por esas oscuras y empedradas calles de Santiago de Galicia, resguardándonos de
la lluvia y del frío, que es prima de la humedad, en los vetustos soportales de
una tranquila ciudad de provincias, donde este único, irrepetible y singular
personaje, me contase algunas de sus historias (macabras por supuesto, yo no
esperaría otra cosa), y cuando ya estuviéramos a los pies de la conocidísima
mole catedralicia me dijera. ¿Sabes? ‘Yo tenía una hermana que se llamaba
Antonia’.
Personalis sententia:
Una vez envueltos en los misterios de la noche, Valle
daría rienda suelta a su imaginación, con el único motivo de agradarme, y
espantarme el alcohol ingerido a base de miedos habidos y por haber, sería
invadido por lo lúgubre, que nos creará una atmósfera gótica, llena de
romanticismo, campando a sus anchas eso que llaman sobrenatural, y que tanto
nos sobrecoge en muchas ocasiones, aunque eso nunca lo confesemos, apareciendo
algún que otro personaje que, te dará tanto miedo (temor) acompañado de una
angustia que, conseguirá taladrarte la cabeza, por medio de un estudiante de
teología que parece ser hijo del diablo, un Fausto gallego de mucho cuidado y
muy poco de fiar, pero diré una cosa, será preferible que no te mire.
Post scriptum:
Una
hermana acosada por un demoníaco pretendiente, en un relato que se desarrolla
bajo los muros y calles de Santiago de Galicia, lleno de costumbres,
tradiciones, y sobre todo, magníficamente espectral, muy al estilo de ‘Santa Baya de Cristamilde’, porque seremos acompañados de meigas, seres
embrujados, lugares fantasmales y las supersticiones del pueblo llano, estarán
al alcance de tu mano si decides leer algún relato de don Ramón, que como
siempre te dejará un buen sabor de boca, un regusto que desearás repetir.
—“Esta mañana
fue a nuestro convento un joven tentado por el Diablo. Me contó que había
tenido la desgracia de enamorarse, y que desesperado, quiso tener la ciencia
infernal… Siendo la media noche había impetrado el poder del Demonio. El ángel malo se le apareció en un vasto arenal de ceniza, lleno con gran rumor de
viento, que lo causaban sus alas de murciélago, al agitarse bajo las estrellas”.
Si estás interesado en la lectura de este relato lo podrás
encontrar en los siguientes enlaces:
https://ciudadseva.com/texto/mi-hermana-antonia/




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