Ex Oblivione
Ex
Oblivione – (H.P. Lovecraft)
Corto de café: ¿Son
los sueños una vía de escape?
La ciudad
onírica de Zakarion
"Cuando los últimos días estaban
sobre mí, y las feas nimiedades de la existencia empezaban a llevarme a la
locura como las pequeñas gotas de agua que los torturadores dejan caer
incesantemente sobre un punto del cuerpo de sus víctimas, amé el irradiante
refugio del sueño".
Introductio:
En este corto relato de Lovecraft sale a la a
luz su carácter fatalista, alejado de esos terrores favoritos (suyos y
nuestros) a lo que tanto nos tiene tan acostumbrados, para dirigir las miradas
hacia el mundo de Lord Dunsany, que era uno de sus escritores favoritos, y
además, más que un fiel admirador. No es que sea la otra cara, la oculta del
escritor de Arkan, sino más bien otra forma bien diferente de mostrarnos su
mundo, el perteneciente al ciclo onírico o ciclo del sueño, que nos
transportará a otra dimensión a través de los abrazos de Morfeo, pesadillas aparte.
Un ejemplo claro de este ciclo lo podemos observar en "Celephaïs"
y "La nave blanca", que ya han aparecido por esta
silenciosa bitácora.
Argumentum:
Un hombre harto de la vida
busca una salida a su existencia, y la encuentra a través de los sueños, una
vía de escape a través de una puerta que le llama poderosamente la atención, en
un viaje iniciático que jamás olvidará, pero que tendrá que hacerlo por medio
de una poderosa y desconocida droga. Descubrirá que no todo es lo que parece,
que no es todo lo que dicen, ni cómo lo dicen, y allí descubriremos el
verdadero significado de la nada y del olvido, dicho de otra forma, del
infinito más oscuro.
Ultílogo:
Lovecraft, a partir de este corto
relato, toca uno de los grandes temas que más han preocupado al ser humano
desde el principio de los tiempos, y no estamos hablando del tan manido argumento,
siempre en boca de todos de la concupiscencia, nos referimos a la nada, al
silencio, a la distancia infinita, esa búsqueda para encontrar la nada, la
rapidez de la vida junto a la insatisfacción de lo efímero, y finalmente llega
lo inesperado, aquello que nadie quiere, que algunos no esperan ni desean,
la muerte, y después de este suceso. ¿Qué? Sólo Caronte sabrá cuándo será
nuestro paso por la laguna Estigia.





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