Las gafas de oro
Las
gafas de oro – (Arthur Conan Doyle)
Corto de café: ¿Dónde está el
asesino?
La
mujer escondida
"Cierta
noche fría y tempestuosa de fines de noviembre, Holmes y yo estábamos sentados
junto a la chimenea, engañando a las horas hasta que llegase la de acostarnos.
Él, con el auxilio de una lupa, esforzábase en robar los secretos de un arcaico
palimpsesto. Yo leía las primeras páginas de un tratado de cirugía recién
aparecido en las librerías".
Introductio:
Un
inspector de Scotland Yard en una fría y tempestuosa noche, acude a casa de Sherlock Holmes, buscando ayuda para un reciente caso que se trae entre manos,
uno de esos que no tiene pies ni cabeza. El problema es fácil de explicar y
difícil de entender, más aún de solucionar. Aunque parezca extraño decirlo,
tenemos un cadáver, pero no hay asesino, así que, una mente lúcida como la del
mejor detective que han dado los tiempos, quizás pudiera traer un poco de luz a
este oscuro asunto.
Personalis sententia:
Pero
lo que les trae de cabeza fue la extraña frase que el fallecido dijo antes de
morir. «El profesor...; fue ella», algo que no aclara para nada el crimen, sin
embargo para Holmes puede ser un indicio bastante importante, algo por donde
tirar del hilo. Al lado del fallecido han encontrado unos bonitos espejuelos,
unos quevedos de oro que crean aún más confusión en este extraño caso, que por
mala suerte les ha caído del cielo, o tal vez salido del más oscuro de los
infiernos.
"Hasta
ahora solo sé concretamente, fijamente, una cosa: que han matado a una
persona".
Ultílogo:
Holmes
no deja de sorprendernos con sus deducciones y llega a la conclusión de que las
gafas pertenecen a una mujer, a partir de este punto se desarrolla una
interesante historia que lleva escondida más de una sorpresa, y esta sorpresa
puede ser tan tormentosa y siniestra como la noche con la que empieza esta
historia, porque unas minúsculas y doradas gafas, pueden dar lugar a otra
interesante aventura de nuestro detective favorito, donde una buena petaca de
tabaco no podía faltar para el disfrute de Sherlock.



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