La hora cero



 

La hora cero - (Ray Bradbury)

 

Corto de café: Los niños juegan a extraños juegos...

 

Sombras azules

 

  "Mink entró corriendo en la casa, cubierta de polvo y sudor. A sus siete años era ruidosa, fuerte y decidida".

 

Personalis sententia:

 ¿Nos pueden invadir los marcianos pidiendo ayuda a los niños de la tierra mediante un extraño juego infantil llamado Invasión? Mientras tanto los adultos como estamos a nuestras cosas, más pendientes de lo que no interesa, no nos enteramos de nada, hasta que sucede  lo imposible, unos extraños seres procedentes del exterior llaman a la puerta de nuestra casa para exterminarnos, no pinta nada mal el asunto.

 El visionario Bradbury nunca nos dejará de sorprender, sobre todo con sus conocidos artilugios tecnológicos que ahora están tan de moda, pero de pronto vino esa explosión y... todo cambió de golpe,  un tal Drill comenzó a hacer de las suyas, convenciendo a los niños terrestres para que participen en un desconocido juego que traerá de cabeza a los adultos, con el resultado de que altas sombras azules, para nada siniestras puedan invadir la tierra, utilizando un arma muy particular, la inocencia de los niños.

Ultílogo:

  Dicen que el final es bastante previsible, pero eso ya se intuye desde las primeras líneas, pues uno nota que la historia no va a acabar bien, sino todo lo contrario, debido a la terrible inquietud que transmite la corta narración desde los primeros renglones 

  Un relato muy bradburyano con unos marcianos invasores como telón de fondo, y unos padres muertos de terror que huyen de su propia hija y de los extraños seres que le acompañan.

  "La luz del sol iluminaba la mitad del planeta y los árboles dormitaban en una marea de aire cálido." 

 



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