Los aerostatos
Los aerostatos – (Amélie Nothomb)
Largo de café: Una relación muy particular.
Mi madre
me leía los cuentos de Perrault
“Vivimos
en una época ridícula en la que imponerle a un joven leer una novela entera se
considera un atentado contra los derechos humanos”.
Introductio:
Uno
va acumulando libros como un poseso, como si no hubiera un final, como si fuera
lo último que vas a hacer en esta vida, y luego como si fueras un buen o mal
lector, vas almacenando libros en las estanterías de tu casa, posponiendo una y
otra vez las lecturas, hasta que un día agarras uno de esos libros que tenías
olvidado y, te das cuenta de que has metido la pata. Metido la pata no porque
te hubieras equivocado con la compra del libro, debido a que el título te
llamaba la atención. Has metido la pata porque… tenías que haberlo leído antes,
nada más comprarlo.
Argumentum:
En
“Los aerostatos” nos encontramos con un breve relato lleno de mensajes,
un gran amor por los libros y alguna que otra relación bastante extraña, donde
una filóloga de diecinueve años, que da clases particulares a un chico de
dieciséis van desnudando sus vidas, donde de trasfondo veremos una relación
entre padre e hijo que no es tan bonita como parece a primera vista, y que
tiene que mejorar a marchas forzadas, una relación que se va deteriorando poco
a poco, encontrándonos con la paradoja que, la distante relación entre “profe”
y alumno se va haciendo cada vez más cercana, viendo que, cada uno de nosotros
(unos más que otros) somos responsables de nuestros propios actos, aun que
algunos de ellos sean impredecibles.
Ultílogo:
Nunca había leído
nada de Amélie Nothomb, encontrándome -en teoría- con un libro sencillo,
pero con un gran telón de fondo, una quinta esquina, una cuarta pared, con el
poder transformador de la literatura y de las relaciones humanas, en este caso
padre-hijo como papel principal de la historia, con un final, para mi gusto
nada rebuscado, sino más bien sorprendente, metaliteratura que no podemos pasar
por alto.
“Hay que evitar que la
lectura le acabe repugnando”
Post scriptum:
Angie
y Pierre son dos jóvenes solitarios que unen sus vidas a través de las clases
particulares de la primera, a un alumno que padece dislexia, que poco a poco va
consiguiendo un rendimiento imposible en el Liceo donde estudia, un rendimiento
sorpresivamente va aumentando para bien a medida que, la joven profesora, entre
clase y clase le va acercando a los clásicos. Para finalizar diremos una cosa más,
Homero, La Ilíada y Sthendal siguen dando para mucho, sin importar los años que
pasen.
“Existe
una teoría literaria según la cual cualquier novela es o bien una Ilíada o bien
una Odisea”.





Comentarios
Publicar un comentario