"La llave de cristal" - The glass key.

    Dashiell Hammett (1894-1961) ejerció diversas ocupaciones antes de ingresar a los veinte años en la famosa agencia de detectives Pinkerton, para la que trabajó con altibajos hasta 1921. Posteriormente y hasta 1945 pudo ganarse la vida escribiendo y llegó a hacerse un lugar como guionista en Hollywood. Sin embargo, su compromiso político y su integridad ética en el mundo que alumbró el desenlace de la Segunda Guerra Mundial lo condenaron a un final en la sombra. "La llave de cristal" (1931) se centra en la investigación de un homicidio en el ambiente preelectoral de una ciudad norteamericana dominada por dos bandas de gángsters rivales. El protagonista, Ned Beaumont, guardaespaldas de Paul Madvig, se ve forzado por las circunstancias a descubrir al culpable del crimen, a pesar de las repercusiones que la investigación tiene en la lucha electoral. Novela cuya lectura recomendó vivamente André Malraux a André Gide, y que yo humildemente también recomiendo porque a pesar de los tópicos me parece excelente, lineal y de fácil lectura, un auténtico “pasaratos” para leer en verano, muy de su género, sobre todo un aviso: abstenerse todos los que esperan encontrar una gran obra en él. El autor tiene mejores novelas, pero a mí personalmente me ha gustado.
     Una última llamada por mi parte, hay personas que piensan que este libro está eclipsado por “El halcón maltés”, lo leí hace justo un año y no me gustó nada (lo siento chicos), pero este es mejor con diferencia…





     Creo que el libro es como la vida misma: “Todos buscamos nuestro propio beneficio”. ¿El fin justifica los medios? Como sociedad pienso que moralmente en algunos aspectos no hemos avanzado nada.


-En ese sueño, eso no te lo dije, la llave era de cristal- dijo Janet-, y se nos rompió en la mano en el momento en que abrimos la puerta, porque la cerradura estaba agarrotada y tuvimos que hacer fuerza.



Se pasó la uña del pulgar por el bigote y preguntó…

Buscó, halló y encendió un cigarro; y con el puro humeando entre  los dientes quedó inmóvil delante de la mesa, mirando a través de la humareda…


Un libro imprescindible en cualquier biblioteca que se aprecie entre los amantes del género negro.

Javier Mateos "Ritarbeyu", el pequeño guisante.

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