Los Premios Nobel


Y dijo: —Con la iglesia hemos dado, Sancho. —Ya lo veo —respondió Sancho—, y plega a Dios que no demos con nuestra sepultura, que no es buena señal andar por los cimenterios a tales horas, y más habiendo yo dicho a vuestra merced, si mal no me acuerdo, que la casa desta señora ha de estar en una callejuela sin salida.


       Esta mañana me he levantado con la noticia (ya sé que es una frase muy manida, pero es así), de que los Premios Nobel de Literatura, por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial y debido a su famosa crisis por los escándalos sexuales dentro de la conocida Academia Sueca de que este año no fallarán su tan conocidísimo premio, noticia que llenará de estupor a ciertas personas o lectores, pero que a mí no me pillar por sorpresa. Me explico…

       No tengo más remedio que ponerme a escribir, teclear mas bien estas letras, porque como bloguero me veo en la obligación de denunciar cierto tipo de cosas (asuntillos) que suceden en nuestra sociedad, y más aún si es dentro del mundo de la Cultura, porque a esto está dedicado este blog.



       Gracias a estos tipos que hace mucho tiempo han perdido el oremus, dígase la cabeza, la Cultura (que bien suena esta palabra, ¿verdad?) patrimonio de todos, se convierte por arte de birlibirloque en ¿patrimonio? –propiedad- ilícita de unos pocos, utilizándola siempre a sus intereses espurios, una pena.

       Hace mucho tiempo que dejé de confiar en los premios, y como decía un político español que aquí no voy a mencionar: “Todos los premios son criticables, aceptados, o incluso odiados”,  (bueno, seré sincero comentó que eran –discutidos y discutibles) pero ahora se han convertido en simple mercadeo, donde los premiados, una inmensa minoría no convencen a nadie, como dijo cierto autor, también español: “Son de una calidad subterránea…” El tenderete, su chiringuito, como en la Academia Sueca se les ha ido de las manos, y ahora dicen que para el 2019 concederán dos premios, uno por el año 2018 y el otro como es lógico por el presente.

Diosa griega Artemisa, ensalzada por el poeta Calímaco

       En fin, no hay nada nuevo bajo el sol, están convirtiendo el Nobel en unos premios sin prestigio ni valor, y para quedar “como dios”, perdonarme la expresión, nos intentan sorprender con la salomónica idea de conceder dos Nobel de Literatura para el 2019, una auténtica demencia, y seguro que se lo concederán a otras dos personas de la “cuchipanda”, siguiendo con el estrambótico festival de la “patata y pandereta” a lo que quieren tenernos habituados. ‘Que con su pan se lo coman’, (y perdonarme por tanto LO.)

       Si conceder dos premios “es una decisión sabia” creo humildemente que continuarán con el tremendo caos institucional (y mental) en donde ellos solos se han metido.

Queridos señores académicos suecos o lo que ustedes sean, no se pueden conceder los premios como si fueran churros, déjense de tanto circo y váyanse de una vez para su casa, acordándose de que la cultura es de todos, no de una “tribu” que quiere manipularlo todo. Espero que sigan durmiendo bien en sus lujosas camas’, porque recuerden que Jesucristo echó a latigazos del Templo a los mercaderes, ya que la Casa de Oración, en este caso la Cultura, es propiedad de todos'.





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