La vida es puro teatro


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   Habéis leído bien, la vida es un puro teatro, con múltiples intérpretes e interpretaciones, cada una de ellas con un matíz bien distinto, bien diferente, que te pueden gustar más o menos. Por tanto para que no haya lugar a malas interpretaciones, (que las habrá) para eso el ser humano es elástico, plástico y moldeable paso a detallar cuales son las premisas, las normas que yo sigo para reseñar un libro:

1.  Siempre he tenido muy claro desde aquellos tiempos inmemoriales en que no levantaba un palmo del suelo que”es el libro quien escoge al lector” nunca al contrario, aunque a ciertas personas (autores) les pese.

2.  Si te regalan un libro y en unas semanas no lo lees, tiene muchas probabilidades de quedarse dormido en las estanterías de tú orgullosa librería, es decir que pase a formar parte “del rincón de los libros olvidados” por siempre jamás.



3.  Se lo que cuesta escribir un libro, el sudor de intentar sacar hacia adelante un capítulo, y tardar hasta casi tres semanas en montar un una escena que al final guste.

4.  El que por la noche te visiten tus personajes para pedirte más protagonismo, para pedirte otra aventura, más acción, para decirte que tipo de final quieren, porque son ellos los que deciden, no el autor ni el lector. Ellos y solo ellos te dirán que es lo que quieren.

5.  Cuando pones un manuscrito a “barbecho” es él quien te pide salir del fondo del cajón para tomar renovados bríos, esa vida nueva que te hará terminarlo de una puñetera vez, y dejarte por fin satisfecho y descansado.

6.  Y es el al igual que los personajes quien decide cuando está acabado, terminado.

7.  Una famosa escritora mexicana decía que para ella un libro está terminado cuando “por fin deja de escuchar voces”, lo mismo me pasa a mí. Dejo de oírlas y puedo poner esas tres letras que muchas veces resultan imposilbles FIN.
  Siguiendo estas premisas que os he contado, marco las pautas para reseñar los libros que voy leyendo. Si un narrador no me gustaba, no conseguía terminar de leerlo o su historia no me llenaba, “aparco” el libro, lo intentaré en una segunda oportunidad. Hay miles de libros para disfrutar y poco tiempo de lectura, uno no debe de perder el tiempo. Si esto ocurría en la segunda oportunidad el libro era “castigado” por decirlo de alguna manera al “rincón de los libros olvidados” , un lugar asignado en una esquina del blog, pero eso hace bastante tiempo que dejé de hacerlo. Ahora simplemente los ignoro, pero jamás dije que eran malos o recomendaba no leerlos, no me puedo saltar las normas, las reglas que tengo asignadas.
       
   Quiero aclarar una cosa, he hecho tres excepciones que paso a relatar: Una fue con el cómic de Guy Delisle “Crónicas Birmanas”, y fue por utilizar la expresión “mongólicos” al describir a una adolescente supongo que con Sindrome de Down o en su defecto discapacitado intelectual, lo que consideré de muy mal gusto, no sé si por su parte o por la del traductor, algo que la editorial tuvo que haber tenido en cuenta, y así lo dije en su tiempo.





   La segunda ocasión vino con el libro de Chuck Palahniuk “Snuff”, que me pareció soez, vulgar y fuera de lugar, por mucha aceptación que tuviera tal lectura, dándome igual que me tacharan de pacato, ¡me da igual!





   La tercera y última vino con la ocasión de mis diferencias con el diario francés “Le Monde”, donde fui censurado en sus redes sociales y en su redacción por defender a mi país, a mi cultura y al honorable y gran idioma español (aunque les pese, defendiendo la libertad de expresión que todo ciudadano libre de este mundo tiene.) Así lo hice constar dando la cara y enviándoles dos hermosas cartas mostrando cual era mi parecer al respecto.


(No pienso poner ninguna imagen relacionada con Le Mond; "es por principios".)

  Lo mejor es para el final. “Jamás de los jamases he criticado a un escritor por sus ideas políticas, morales, sexuales, religiosas o políticas, ni cuando le han dado un premio, poniéndole verde porque es de ¿derechas? Eso es caer muy bajo. La literatura para mí es sagrada, lo importante es que uno aprenda de todos y cada uno de los autores que lee, sin importarle su procedencia, tan solo que te llene lo que escribe, y dejaros de tantas zarandajas.

   No pongas un “like” por cojones para ser como la mayoría y que no te digan nada porque piensas lo contrario, y dale al NO si lo crees oportuno. Como escritor pobre y humilde que soy intento ser yo mismo, contento de mi plasticidad humana, diciendo las cosas como las siento, sin ofender, no al revés por miedo al qué dirán y si fuera un autor reconocido por miedo a que no me lean:

“Es verdad que la misión principal de un libro es el ser leído, pero también vendido, para eso las editoriales arriesgan sus buenos dineros contigo, al igual que tus leales lectores”. ¡Se siempre tu mismo cojona!, y no vendas tus ideas y tus convicciones. Ellas son igual de importantes como las del resto del mundo.


taringa.net

Post Scriptum:

Que si coño que sí, que fui a esa maldita boda, “la novia iba guapa y radiante”, y la madrina, ¿qué me comentáis respecto a la madrina? Iba espectacular haciendo juego con la hermosa desposada, que disfrutaba gozosa de esos momentos tan importantes de su vida…



Comentarios

  1. ¿Qué te pasó? Menudo órdago, y eso que no juegas al mus...

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    Respuestas
    1. Menos mal que solo son libros, si llega a ser de sexo, política o religión ya estabas muerto.

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    2. Siendo positivo esto es lo bonito de la libertad de expresión, opinar libremente y sin censuras...

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    3. Me faltó comentar una cosa:un famoso escritor italiano dijo que la interpretación de un libro no pertenecía al autor del mismo, si no más bien a quien lo ha leído.

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